Ayer por la noche mis amigos y yo discutimos sobre un tema que nos ha llevado a hablar de otros miles temas, pues una de estas discusiones que no tienen fin, y por eso está muy bién. La música en los años... como tenemos que llamarlos?, en esta primera década del 2000. Bien, se habló de como cada década se distigue por su corriente musical: los noventa por el grunge (Nirvana, Sonic Youth, el Punk de las Riot Girls, Alice in Chains y todo lo bueno que Seattle fue capaz de sacar), los ochenta por el Heavy Metal (Iron Maiden y amigos) hablando de rock, y por el brillante electro-pop o simplemente pop de los eternos Michael Jackson y Madonna, los setenta por el Hard Rock de Led Zeppelin y el rock psiquedélico de Pink Floyd, los sesenta por Beatles y Rolling Stones, y así se podría seguir el listado hasta el punto en que la música nació.
¿A qué se debe la falta (si de falta se puede hablar) de un género musical que reúna todo lo producido en esta decada y que se destaque entre las otras, de manera que dentro de unos años se pueda recordar?
Yo decía que es culpa de internet. Internet, una herramienta óptima (fijad solo en la posibilidad de descargar mp3 gratis y escuchar con antelación cd aún no estrenados), que pero, quizás, se le ha quitado la magia a la misma música. Que está genial ahorrar 18 euros y llevar tu
compilations donde quieras; pero también, que emoción más fuerte la de estar pegados al estéreo y esperar con tu cinta para que se transmitiera tu canción favorida y así grabarla... Pero eso es otro tema. Yo me refiero, cuando digo que es culpa de internet, al hecho de subir todos tipos de música en una mescla increible que no conoce límites; así, en myspace, se puede encontrar el perfil de Coldplay a lado de un cualquier grupo de incompetentes, que gracias a la gráfica encantadora de su página y a un par de fotos editadas con Photoshop consiguen la "amistad" (y consecuentemente la atención) de otros usuarios; se crean pequeñas olas de éxito, fenómenos que duran un máximo de 1 año. Un revoltijo destinado a morir sin dejar un signo. Pues eso, lo de derribar las barreras supone algo negativo, ya que cualquiera puede subir sus cosas aunque de calidad muy baja. Y estas cosas a veces se convierten en éxitos, pero no hay nada que le pueda reunir en un única moda, excepto la escasa impronta que dejarán en el futuro.
Un amigo mío, Alessandro, decía que no tengo porque quejarme. Que todo esto es bonito, que es el simple camino de la música, y aunque lo de la falta de una corriente musical es algo verdadero, a lo mejor se recordará exactamente esto. La posibilidad de descargar mp3 afecta las casas discográficas, pero puede convertirse en un estímulo para el músico, y solo tenemos que esperar.
Pues, no estoy demasiado de acuerdo, pero es verdad que los instrumentos ofrecidos por internet son increíbles y pocos saben como utilizarlos bien. Y también, hace unos años me quejaba por MTV, y su acción de publicidad para grupos que no la merecían; ahora que MTV casi no ejerce influencia, me doy cuenta de como era un vehículo importante, la voz de una generación, la nuestra generación. Pues antes de MTV aquí en Italia había tmc2; ¿os acordáis? La verdad es que aunque soy "hija" de internet y de sus herramientas, de las que aprovecho cada día y casi ni me entero, echo de menos a la vieja manera de conocer y aprender la música, cintas y VHS cuyo valor era enorme - ya que suponía horas y horas de nervios delante de la radio o televisión. Todos nos sentíamos parte de algo que ahora quizás ya no existe.
Al principio no quería colgar un artículo, pero he encontrado
esto, que también habla de unos asuntos que os comenté. Pues eso, a ver que opináis.
Espero (en ambos los sentidos de este verbo - ESPERAR y AGUARDAR - jeje) vuestros comentarios!
Roberta