No he tenido experiencias tan negativas como la de Roberta..¡Mi problema mas grande era che me gustaba y me gusta muchisimo parlotear! Cuando era la guardería, después de haber almorzado, non obligaban a dormir, y si no dormías y hablaba como mi, te ponian la cinta adhesiva para taparte la boca. Para mi era como un juego, un desafío con la maestra, porque en realidad no entendía la gravedad de este comportamiento. Sin embargo he continuado al colegio: todas las veces que para mi la lección no era bastante interesante o que me pasaba por la cabeza algo que en aquel momento me parecía mas interesante, me ponía a charlar con mi compañera de pupitre, Valeria, una otra habladora como mi. Entonces la maestra nos daba una nota y la escribía en el cuaderno, puesto que eramos tan pequeñitas que no teníamos diarios. Cuando iba a casa mi madre siempre me reprochaba y me decía que cuando hablaba la maestra yo tenía que quedarme callada, pero para mi ha sido difícil entenderlo..Entender que yo no podía hablar de lo que me gustaba cuando me gustaba..Y para mis adentros pensaba ¿que tipo de cárcel es esta?
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